13 tips para tener una noche de sexo picante y explosiva
Para mantener una sexualidad explosiva solo se necesita algo de inspiración. Estos sencillos consejos pueden ayudar a conseguir un disfrute total y desenfrenado recuperando el fuego de la pasión.
1. Durante el día incita a tu pareja con mensajes sugestivos, eróticos o donde le digas lo que te gustaría que hicieran, mantenlo en vilo durante la jornada para que cuando se vean tenga muchos deseos de cumplir todos estos sueños.
2. Un baile suave como si fuera la primera vez, puede ser un momento muy sensual que haga esta noche muy hot.
3. Llegó la hora de comer, no solo intentes con alimentos afrodisiacos, que pueden funcionar muy bien además de resultar un momento divertido, intenta también el juego de alimentarse uno al otro puede ser un momento no solo romántico sino muy sexy.
4. En este sentido prestarle mucha atención a cómo se come, también es un as bajo la manga que puede incitar el deseo. Ser seductor con tan solo un helado es muy, muy posible.
5. Besa como si fuera la primera vez, no pienses en lo que sucederá después, piensa que es lo único que tendrás de tu pareja esta noche y no dejes de besar intensamente, algo sexy para comenzar la noche ¿no lo crees?
6. Ahora toma el ritmo de su respiración y acaricia su cuerpo por encima de la ropa de manera intensa, intenta durar la mayor cantidad de tiempo sin que ninguno de los dos se deshaga de ninguna prenda.
7. También es válido intentar una video charla por Internet así se encuentren en cuartos contiguos, puede ser una opción para incitar la pasión de la pareja haciendo un strip-tease para calentar la noche.
8. Pueden alternarse para leer un libro erótico o jugar un juego de mesa cambiando las reglas por unas más sensuales y apasionadas.
9. Prueba con sabores, texturas y temperaturas. Busquen cosas en la cocina con las que les gustaría hacer unas pruebas: una espátula, hielo, miel, frutas, crema batida o bebidas calientes; estas variaciones pueden hacer un momento grandioso.
10. A la hora de la acción puedes probar un sinnúmero de posibilidades entre las que se encuentran explorar nuevas zonas del cuerpo, intentar posiciones innovadoras ya sea en un lugar diferente o con accesorios como almohadas. Además pueden ser de mucha ayuda el uso de lubricantes, geles y lociones que hagan de este momento una inolvidable noche de pasión
11. Probar con caricias y masajes por todo el cuerpo y en especial sobre las zonas erógenas, pues es una técnica muy sugestiva y eficiente, donde además intervienen diversas partes del cuerpo.
12. Reproducir una escena pornográfica o cambiar los papeles de la relación también puede ser muy fructífero a la hora de alcanzar el placer
13. Buscar un ingrediente que le dé picante a una noche apasionada como dejar abiertas las cortinas, hacer el amor al aire libre o en un lugar público puede traer grandes novedades a la vida íntima de la pareja.
1. Durante el día incita a tu pareja con mensajes sugestivos, eróticos o donde le digas lo que te gustaría que hicieran, mantenlo en vilo durante la jornada para que cuando se vean tenga muchos deseos de cumplir todos estos sueños.
2. Un baile suave como si fuera la primera vez, puede ser un momento muy sensual que haga esta noche muy hot.
3. Llegó la hora de comer, no solo intentes con alimentos afrodisiacos, que pueden funcionar muy bien además de resultar un momento divertido, intenta también el juego de alimentarse uno al otro puede ser un momento no solo romántico sino muy sexy.
4. En este sentido prestarle mucha atención a cómo se come, también es un as bajo la manga que puede incitar el deseo. Ser seductor con tan solo un helado es muy, muy posible.
5. Besa como si fuera la primera vez, no pienses en lo que sucederá después, piensa que es lo único que tendrás de tu pareja esta noche y no dejes de besar intensamente, algo sexy para comenzar la noche ¿no lo crees?
6. Ahora toma el ritmo de su respiración y acaricia su cuerpo por encima de la ropa de manera intensa, intenta durar la mayor cantidad de tiempo sin que ninguno de los dos se deshaga de ninguna prenda.
7. También es válido intentar una video charla por Internet así se encuentren en cuartos contiguos, puede ser una opción para incitar la pasión de la pareja haciendo un strip-tease para calentar la noche.
8. Pueden alternarse para leer un libro erótico o jugar un juego de mesa cambiando las reglas por unas más sensuales y apasionadas.
9. Prueba con sabores, texturas y temperaturas. Busquen cosas en la cocina con las que les gustaría hacer unas pruebas: una espátula, hielo, miel, frutas, crema batida o bebidas calientes; estas variaciones pueden hacer un momento grandioso.
10. A la hora de la acción puedes probar un sinnúmero de posibilidades entre las que se encuentran explorar nuevas zonas del cuerpo, intentar posiciones innovadoras ya sea en un lugar diferente o con accesorios como almohadas. Además pueden ser de mucha ayuda el uso de lubricantes, geles y lociones que hagan de este momento una inolvidable noche de pasión
11. Probar con caricias y masajes por todo el cuerpo y en especial sobre las zonas erógenas, pues es una técnica muy sugestiva y eficiente, donde además intervienen diversas partes del cuerpo.
12. Reproducir una escena pornográfica o cambiar los papeles de la relación también puede ser muy fructífero a la hora de alcanzar el placer
13. Buscar un ingrediente que le dé picante a una noche apasionada como dejar abiertas las cortinas, hacer el amor al aire libre o en un lugar público puede traer grandes novedades a la vida íntima de la pareja.
10 lugares originales para tener sexo
Mantener la intensidad del encuentro erótico es una tarea que requiere ser tenida en cuenta. La vida sexual es sensible a las nuevas experiencias y se enriquece con ellas, pero también se acostumbra fácilmente a las formas de relación, sobre todo si estas “funcionan” a la hora de hacer el amor.
Muchas parejas suponen que incluir variantes podría romper la magia de lo hasta ahora conseguido, o bien que no son necesarias para acceder a otros niveles de placer. Entonces, se ajustan a lo conocido. Otras, en cambio, no se animan a plantear variedades por inhibiciones personales o por temor a cómo podría reaccionar el otro.
No siempre existe el mismo grado de apertura para hablar, proponer, o disfrutar del sexo con libertad. Aún así, las personas se animan más que antes a romper con la rutina y a probar distintas alternativas. Tomar la iniciativa para salir de la cama y explorar otros sitios para el placer puede ser una aventura excitante.
Algunas variantes
1) En el edificio. El ascensor es un buen lugar para dar comienzo al juego erótico. También los balcones, jardines y terrazas son sitios a explorar.
2) Sobre el lavarropas. Sentarse arriba de este electrodoméstico mientras hace el centrifugado incrementa la excitación, como sucede con cualquier objeto que vibre. De ahí que existan camas con distintos niveles de movimientos.
3) Al aire libre. Es muy placentero, tanto de día como de noche. Se convierte en fuente de goce por la amplitud del espacio, la vivencia de libertad y las sensaciones que provocan los estímulos naturales cuando actúan sobre los cuerpos desnudos.
4) El clásico: el hotel alojamiento. Por las connotaciones de “trampa” u ocultamiento, algunas mujeres los rechazan, pero de todos modos son la alternativa más buscada fuera de casa. Ofrecen distintas opciones, algunas simples y económicas, y otras con más servicios, como una cena, el jacuzzi o el pernocte.
5) El auto. Es uno de los preferidos de los hombres, que suelen excitarse por el riesgo.
6) El baño de un boliche. Al igual que el punto anterior, está entre los favoritos masculinos. Es posible que en ellos las fantasías voyeuristas, es decir, la probabilidad de ser visto por otros, incremente la jactancia, uno se los aspectos de la virilidad.
7) Sólo para atrevidos. Otros prefieren indagar en lugares oscuros, pero concurridos, o en sitios desolados como obras en construcción o terrenos baldíos. Aclaremos que los medios urbanos cuentan con más alternativas que los rurales, donde la naturaleza y la intemperie sirven muchas veces de testigo.
8) Bien apretados. Los lugares chicos, como el guardarropas, el ascensor o el lavadero, son variantes a explorar, aunque es raro que una pareja que tenga otras opciones cómodas opte por ellos. Sirven para casos de “urgencias”.
9) Cualquier rincón de la casa. Hay sitios que rompen con los lugares conocidos, como el baño (se puede compartir la ducha o un baño de inmersión), la cocina (sobre la mesa o apoyados en la mesada) y el sillón del living.
10) En el cuarto… ¡Pero renovado! El dormitorio ha sido el lugar clásico por excelencia y podría tener muchas nuevas opciones, sobre todo cuando cuesta dejarlo. Podemos convertirlo en un espacio sugerente con luz tenue, colores cálidos y una melodía envolvente. Otra propuesta para el cambio es animarse a ver juntos una película erótica.
Hay muchos lugares que quedan más en el terreno de las fantasías, porque son difíciles de acceder. Un claro ejemplo es el baño de un avión.
En todos los casos, hay que saber relajarse y “abrir los poros a lo nuevo”. Estamos tan habituados a hacer el amor en los mismos lugares, con los clásicos objetos que sirven de marco al encuentro, que nos cuesta abrirnos a nuevas opciones.
Es imprescindible explorar puntos de placer, comunicar lo que nos gusta, tomar la iniciativa cuando existen ganas y no esperar a que el otro lo haga, resguardar la intimidad, tratar de hacerse el tiempo para un encuentro más prolongado y, por supuesto, proponer lugares novedosos.
Por el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y psicoterapeuta, autor de “Amores ansiosos y otras cuestiones del amor”, de ediciones Lea.
Muchas parejas suponen que incluir variantes podría romper la magia de lo hasta ahora conseguido, o bien que no son necesarias para acceder a otros niveles de placer. Entonces, se ajustan a lo conocido. Otras, en cambio, no se animan a plantear variedades por inhibiciones personales o por temor a cómo podría reaccionar el otro.
No siempre existe el mismo grado de apertura para hablar, proponer, o disfrutar del sexo con libertad. Aún así, las personas se animan más que antes a romper con la rutina y a probar distintas alternativas. Tomar la iniciativa para salir de la cama y explorar otros sitios para el placer puede ser una aventura excitante.
Algunas variantes
1) En el edificio. El ascensor es un buen lugar para dar comienzo al juego erótico. También los balcones, jardines y terrazas son sitios a explorar.
2) Sobre el lavarropas. Sentarse arriba de este electrodoméstico mientras hace el centrifugado incrementa la excitación, como sucede con cualquier objeto que vibre. De ahí que existan camas con distintos niveles de movimientos.
3) Al aire libre. Es muy placentero, tanto de día como de noche. Se convierte en fuente de goce por la amplitud del espacio, la vivencia de libertad y las sensaciones que provocan los estímulos naturales cuando actúan sobre los cuerpos desnudos.
4) El clásico: el hotel alojamiento. Por las connotaciones de “trampa” u ocultamiento, algunas mujeres los rechazan, pero de todos modos son la alternativa más buscada fuera de casa. Ofrecen distintas opciones, algunas simples y económicas, y otras con más servicios, como una cena, el jacuzzi o el pernocte.
5) El auto. Es uno de los preferidos de los hombres, que suelen excitarse por el riesgo.
6) El baño de un boliche. Al igual que el punto anterior, está entre los favoritos masculinos. Es posible que en ellos las fantasías voyeuristas, es decir, la probabilidad de ser visto por otros, incremente la jactancia, uno se los aspectos de la virilidad.
7) Sólo para atrevidos. Otros prefieren indagar en lugares oscuros, pero concurridos, o en sitios desolados como obras en construcción o terrenos baldíos. Aclaremos que los medios urbanos cuentan con más alternativas que los rurales, donde la naturaleza y la intemperie sirven muchas veces de testigo.
8) Bien apretados. Los lugares chicos, como el guardarropas, el ascensor o el lavadero, son variantes a explorar, aunque es raro que una pareja que tenga otras opciones cómodas opte por ellos. Sirven para casos de “urgencias”.
9) Cualquier rincón de la casa. Hay sitios que rompen con los lugares conocidos, como el baño (se puede compartir la ducha o un baño de inmersión), la cocina (sobre la mesa o apoyados en la mesada) y el sillón del living.
10) En el cuarto… ¡Pero renovado! El dormitorio ha sido el lugar clásico por excelencia y podría tener muchas nuevas opciones, sobre todo cuando cuesta dejarlo. Podemos convertirlo en un espacio sugerente con luz tenue, colores cálidos y una melodía envolvente. Otra propuesta para el cambio es animarse a ver juntos una película erótica.
Hay muchos lugares que quedan más en el terreno de las fantasías, porque son difíciles de acceder. Un claro ejemplo es el baño de un avión.
En todos los casos, hay que saber relajarse y “abrir los poros a lo nuevo”. Estamos tan habituados a hacer el amor en los mismos lugares, con los clásicos objetos que sirven de marco al encuentro, que nos cuesta abrirnos a nuevas opciones.
Es imprescindible explorar puntos de placer, comunicar lo que nos gusta, tomar la iniciativa cuando existen ganas y no esperar a que el otro lo haga, resguardar la intimidad, tratar de hacerse el tiempo para un encuentro más prolongado y, por supuesto, proponer lugares novedosos.
Por el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y psicoterapeuta, autor de “Amores ansiosos y otras cuestiones del amor”, de ediciones Lea.
POPULAR POSTS
-
Lo sorprendente y adictivo que puede llegar a ser el sexo, tal vez está ligado a todo lo que conlleva el encuentro íntimo, desde el si...
-
Nadie lo niega: la pose del 69 es una de las favoritas del Kama Sutra , ya que garantiza el clímax. Lo que la diferencia de otras varian...
Chat Online
Loading
Con la tecnología de Blogger.


















